Caminar por sitios como el Gran Malecón en Barranquilla, la plaza y el muelle de Puerto Colombia, o recorrer municipios como Piojó y Usiacurí y tropezarse con distintos acentos y también idiomas es el escenario más común en el departamento del Atlántico y su capital. 


La gran y creciente afluencia de visitantes nacionales y extranjeros a este territorio no es producto del azar, sino de un trabajo pensado y planificado para producir los resultados que hoy muestran las cifras alrededor del turismo en el departamento.


De acuerdo con la medición de la Alcaldía Distrital, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico, en 2022 la ciudad tuvo una cifra récord de visitantes: 1.537.417 personas. En lo que va corrido de este año, a pesar del golpe que ha significado para el sector el incremento de tiquetes, ya son más de 1.300.000 visitantes que gastan en promedio 800 mil pesos. 


Esos buenos resultados los ratifica la Cámara de Comercio de Barranquilla, que en sus cuentas y estudios evidencia que el año pasado el turismo representó el 19,8 % del tejido empresarial del Atlántico, eso equivale a 15 mil de sus empresas registradas dedicadas a esta rama de la economía y que generaron unos 173 mil empleos. Ello significa que aportaron el 27,1 % del total de empleos de las empresas registradas en el Departamento.


Las obras ejecutadas por el Distrito en los últimos años de recuperación de espacios públicos, el concepto de biodiverciudad y el desarrollo de toda una estrategia de promoción soportada por la agencia de promoción e inversiones Probarranquilla han hecho que la ciudad se consolide en el turismo de eventos y negocios, sin dejar de lado el turismo de salud, gastronómico y ecológico. 


Esa oferta se complementa con la decidida inversión y apuesta de la Gobernación en municipios como Puerto Colombia, Juan de Acosta, Usiacurí y Piojó, a través del ordenamiento de playas, la construcción de obras como el Centro de Deportes Náuticos, el Centro Gastronómico Internacional y el Mercado Sazón Atlántico, así como las rutas del color implementadas con los murales a cielo abierto sobre los techos de algunos municipios, especialmente los de Usiacurí. 


Todo es producto de la articulación y el trabajo en conjunto de los sectores público y privado, en el que todos los actores se han puesto la camiseta para hacer de Barranquilla y el Atlántico, hoy por hoy, el quinto territorio más visitado por los turistas extranjeros en Colombia. 


Esta siempre se ha reconocido como una esquina privilegiada por tener río y mar, pero también un clima y bosques y manglares que permiten explotar el turismo en todas sus facetas. Ahora se suma la apuesta a la que los gobiernos, gremios, empresarios, emprendedores y ciudadanos en general se han sumado para enriquecer y hacer más atractiva la oferta para atraer más visitantes y hacer que vuelvan. 


Pero como nada es perfecto y siempre hay oportunidades de mejora, es supremamente importante fortalecer las estrategias de seguridad, y no solo en Barranquilla y Atlántico, sino en todo el país para que la confianza sea un elemento clave en la decisión de un extranjero de venir a visitarnos. 


También lo es fortalecer y desarrollar toda una estrategia de cultura ciudadana y servicio al cliente a todo nivel para lograr que andar en nuestros espacios sea una experiencia agradable, que brinde satisfacción y bienestar. 


Eso implica que las calles y los espacios públicos en general estén libres de basuras, que cualquier ciudadano pueda brindar guía e información para orientar a un visitante –en este punto el bilingüismo que se promueve en los colegios oficiales será clave–, que el servicio de transporte individual no abuse y cobre por encima de las tarifas establecidas, en fin. 


El Departamento del Atlántico en su conjunto está llamado a ser protagonista en el desarrollo del turismo como uno de los pilares económicos del país, y aquí se ha hecho buena parte de la tarea. Se requerirá mantener unas líneas estratégicas articuladas con la nación y el apoyo del Gobierno nacional para acelerar este motor de desarrollo económico clave para la región Caribe. 


Tendremos Panamericanos, esa será otra gran oportunidad para confirmar que el desarrollo turístico del Atlántico no es casualidad, sino que lo hemos buscado y trabajado.



Source link

Por oviedo